Por qué Paul Mccartney no está triste
El frenesí que generó la subita muerte de Michael Jackson ha dado para que se leventen todo tipo de especulaciones. Hoy solo se habla de su precario estado de salud y presunta adicción a los medicamentos. Sin embargo, teniendo en cuenta que Michael Jackson fue una máquina de hacer dinero, pues la plata es un tema sensible y del que se hablará mucho.
Se ha dicho que uno de los supuestos damificados con la muerte de Jackson fue el ex-Beatle Paul McCartney, pues se creía que Jackson le había prometido devolverle el catálogo de canciones de Lennon y McCartney.
Sir Paul desmintió esa versión en un comunicado de prensa publicado en su pagina de internet www.paulmccartney.com.
Todo comenzó en 1985, cuando Jackson se hizo a los derechos de las canciones de Lennon y McCartney superando en una puja por el catálogo al propio ex-Beatle. Ese catálogo, que hoy contiene canciones de Bob Dylan, hasta Shakira y Ricky Martin, mas otros, de importantes artistas internacionales, sirvió de base para que Jackson se asociara con la disquera SONY y crearan SONY/ATV.
Con base en esa valiosa colección de canciones, Jackson amasó una gran fortuna, que además, le sirvió como garantía de respaldo para varios millonarios préstamos que solicitó con el fin de mejorar sus finanzas.
Ahora, el rumor.
Según algunos medios, Jackson le había pometido a McCartney devolverle las canciones para así remendar la amistad, perdida hace años, por el asunto de los temas de los Beatles.
Finalmente, hoy se sabe que del 50% inicial que Jackson tuvo en SONY/ATV sólo conservaba un 5%, el resto se diluyó con el tiempo. Ahora, ya pasado el funeral, las cuentas y los verdaderos números están saliendo.
En mi opinion, no creo que McCartney haya sido tan ingenuo de creer que Jackson le iba a devolver los derechos de sus canciones. Los dos son grandes hombres de negocios que supieron rápidamente dónde estaba el dinero en esta industria, y los dos hicieron grandes fortunas comprando catálogos de canciones, con la diferencia, de que Michael Jackson la “dilapidó” en sus multiples caprichos.
Finalmente repito, Paul McCartney no necesita el dinero y sin duda, no creo que nunca haya contado con que estas canciones volverían a su propiedad y menos como un gesto de buena voluntad entre "amigos”, como lo fueron cuando grabaron juntos en 1982 las canciones "The Girls is Mine" para Thriller y "Say Say Say" para Pipes of Peace, 1983.

Solo esperemos que no quede en manos inapropiadas, por deber moral debe ser devuelto o vendido a Paul en primer instancia.