Por motivos ajenos a nuestra voluntad… ¡cancelado!
Escrito mié 12 nov 2008 11:33AM CST por Juan Restrepo en El Playlist
¿Quién entiende a los artistas?
Llevan una vida ideal rodeados de comodidades, viajan en primera clase, ganan dinero, se hospedan en buenos hoteles, el público los adora y la prensa no puede vivir sin ellos; a pesar de todo esto tienen el descaro de cancelar los conciertos sin previo viso.
Digamos que la descripción anterior es parcialmente cierta.

Actualmente, la mayor parte de los ingresos que los artistas reciben vienen de las giras de conciertos, lo que nos permite hacer un cálculo simple: a mayor cantidad de presentaciones más dinero. Pero en esta ecuación hay una variable muy complicada para ellos: a mayor número de conciertos, más desgaste emocional y físico del artista; por lo tanto, el porcentaje de probabilidades de cancelación se incrementa. Finalmente, son seres humanos vulnerables como cualquiera de nosotros.
Ahora, estar de gira debe ser muy divertido. Arriba describí los puntos románticos y glamorosos de una gira. Entonces pensemos nuevamente en los artistas: hay que madrugar mucho, tomar un avión (bacterias, virus, etc) ensayar, hacer prensa, ensayar de nuevo, tocar, trasnocharse, montarse en un avión, cambiar de comida, ir a otro hotel, ver que las maletas y los equipos hayan llegado completos, hacer más prensa, tomarse fotos, ensayar y probar sonido, tocar, conocer algunas gruppies, irse de rumba con ellas, amanecer, despedirse de las chicas sin saber ni como se llamaban, bañarse, ir al aeropuerto, ir a otra ciudad, otro hotel, otras seguidoras que quieren foto y autógrafo, más entrevistas, las mismas preguntas de siempre... otro concierto, y así sucesivamente.

Hoy en día el cronograma de una banda se parece mucho al calendario de un atleta profesional. Una temporada de conciertos es como un torneo. Hay muchas fechas, mucha presión económica sin que los actores principales se puedan lesionar. Ahora, las lesiones en una banda de rock son múltiples. Van desde problemas simples de salud: gripa, cansancio, problemas musculares, intoxicación, hasta desórdenes anímicos fuertes: estrés, depresión, soledad, frustración, aburrimiento, entre otros.

Por ejemplo, la semana anterior Lenny Kravitz suspnedió algunos conciertos en ciudades canadienses debido a problemas de garganta. La organización se vio obligada a reprogramar las fechas sin saber con exactitud si podrán reponerlas.
Otra cantante que recientemente suspendió algunas fechas de su gira 2008 por serios problemas de salud fue Janet Jackson. Según la compañía promotora, Janet sufrió serios problemas físicos (migrañas y vértigo) que la obligaron a terminar anticipadamente la gira, la primera en siete años. Sobra decir que el costo económico para el artista es inmenso, pues cada día sin tocar es dinero que no recibe.

Y si seguimos, la cadena es larga: promotor, merchandising, comida…
Hablando de problemas de salud, y devolviéndonos un poco en el tiempo, a comienzo de año surgió el rumor de que Avril Lavinge canceló dos presentaciones en California aduciendo problemas de salud, cuando el motivo real, según salió en la prensa del espectáculo, fue las bajas ventas. Esta es otra “enfermedad” pero aquí lo que duele es el bolsillo.

Personalmente, puede vivir el malestar que se genera al interior de una gira ante el temor de la cancelación por enfermedad. Hace tres años cuando Coldplay esta de gira cubrí el concierto para un medio chileno y antes de hacer la nota se nos informó a los periodistas que existía la posibilidad de que Chris Martin no pudiera cantar a causa de una amigdalitis. Afortunadamente lo visitó un médico que lo dejó como nuevo, tanto, que en pleno concierto el único nombre mencionado fuera de los integrantes de la banda fue el del famoso doctor.
Siguiendo con los conciertos suspendidos. Otro motivo corriente para terminar una gira es la salud… mental. Una de las bandas que se lleva el premio a conciertos cancelados por problemas personales es Van Halen. Este año, y por enésima vez, dejaron a sus seguidores iniciados. Se rumoraba que era el eterno enfrentamiento entre David Lee Roth y Eddie Van Halen, pero al parecer fue la salud de Eddie la que no resistió el trote de una gira. Hay que recordar que el guitarrista sobrevivió a un cáncer y estuvo en rehabilitación por problemas de alcohol.

Hablando de grupos problemáticos, quizás los hermanos Gallagher se llevan todos los premios y las demandas. En el 2002 Oasis canceló varias fechas de su gira alemana luego de que Liam perdiera dos dientes en una pelea de bar en Munich, el chiste les costo 250 mil libras de fianza y una cirugía para rehacer su sonrisa. Como si fuera poco, todos vimos cómo hace un par de semanas un fan canadiense asaltó a Noel causándole algunos moretones y un susto del que aún debe estar reponiéndose.
Coronando la lista de “canceladores profesionales” tenemos, nada más y nada menos, que a Amy Winehouse. Ella es la reina, sólo le tienen que mencionar la palabra gira y se “enferma”.
Los últimos en no verla fueron los franceses, la causa: problemas de salud.
Uno parecido a Amy, pero que le da clases a la nena, es Charly García. Asistir a sus conciertos se volvió como un juego supersticioso donde ronda la incertidumbre y todo el mundo se pregunta ¿llegará Charly? Y si finalmente aparece, está de mal genio o un poco golpeado por el alcohol, en fin, cosas de las celebridades. Hay que aclarar, que cuando tocaba era una bomba. A todo esto hay que agregarle las falsas cancelaciones. No falta el aguafiestas que sale a decir en algún medio que el artista que uno quiere ver, y por el que pago un dinero largo, cancela.

Obviamente, siempre hay intereses oscuros que nos dejan semi-infartados a los del público. No sé, pero uno en América Latina siempre siente que a los artistas les da menos vergüenza cancelar una fecha por aquí que, digamos, una fecha en Tokio. Puede ser paranoia. Pero usualmente las fechas que se cancelan son las que están abajo del río grande.
¿Qué concierto te han cancelado?
Llevan una vida ideal rodeados de comodidades, viajan en primera clase, ganan dinero, se hospedan en buenos hoteles, el público los adora y la prensa no puede vivir sin ellos; a pesar de todo esto tienen el descaro de cancelar los conciertos sin previo viso.
Digamos que la descripción anterior es parcialmente cierta.
Actualmente, la mayor parte de los ingresos que los artistas reciben vienen de las giras de conciertos, lo que nos permite hacer un cálculo simple: a mayor cantidad de presentaciones más dinero. Pero en esta ecuación hay una variable muy complicada para ellos: a mayor número de conciertos, más desgaste emocional y físico del artista; por lo tanto, el porcentaje de probabilidades de cancelación se incrementa. Finalmente, son seres humanos vulnerables como cualquiera de nosotros.
Ahora, estar de gira debe ser muy divertido. Arriba describí los puntos románticos y glamorosos de una gira. Entonces pensemos nuevamente en los artistas: hay que madrugar mucho, tomar un avión (bacterias, virus, etc) ensayar, hacer prensa, ensayar de nuevo, tocar, trasnocharse, montarse en un avión, cambiar de comida, ir a otro hotel, ver que las maletas y los equipos hayan llegado completos, hacer más prensa, tomarse fotos, ensayar y probar sonido, tocar, conocer algunas gruppies, irse de rumba con ellas, amanecer, despedirse de las chicas sin saber ni como se llamaban, bañarse, ir al aeropuerto, ir a otra ciudad, otro hotel, otras seguidoras que quieren foto y autógrafo, más entrevistas, las mismas preguntas de siempre... otro concierto, y así sucesivamente.
Hoy en día el cronograma de una banda se parece mucho al calendario de un atleta profesional. Una temporada de conciertos es como un torneo. Hay muchas fechas, mucha presión económica sin que los actores principales se puedan lesionar. Ahora, las lesiones en una banda de rock son múltiples. Van desde problemas simples de salud: gripa, cansancio, problemas musculares, intoxicación, hasta desórdenes anímicos fuertes: estrés, depresión, soledad, frustración, aburrimiento, entre otros.
Por ejemplo, la semana anterior Lenny Kravitz suspnedió algunos conciertos en ciudades canadienses debido a problemas de garganta. La organización se vio obligada a reprogramar las fechas sin saber con exactitud si podrán reponerlas.
Otra cantante que recientemente suspendió algunas fechas de su gira 2008 por serios problemas de salud fue Janet Jackson. Según la compañía promotora, Janet sufrió serios problemas físicos (migrañas y vértigo) que la obligaron a terminar anticipadamente la gira, la primera en siete años. Sobra decir que el costo económico para el artista es inmenso, pues cada día sin tocar es dinero que no recibe.
Y si seguimos, la cadena es larga: promotor, merchandising, comida…
Hablando de problemas de salud, y devolviéndonos un poco en el tiempo, a comienzo de año surgió el rumor de que Avril Lavinge canceló dos presentaciones en California aduciendo problemas de salud, cuando el motivo real, según salió en la prensa del espectáculo, fue las bajas ventas. Esta es otra “enfermedad” pero aquí lo que duele es el bolsillo.
Personalmente, puede vivir el malestar que se genera al interior de una gira ante el temor de la cancelación por enfermedad. Hace tres años cuando Coldplay esta de gira cubrí el concierto para un medio chileno y antes de hacer la nota se nos informó a los periodistas que existía la posibilidad de que Chris Martin no pudiera cantar a causa de una amigdalitis. Afortunadamente lo visitó un médico que lo dejó como nuevo, tanto, que en pleno concierto el único nombre mencionado fuera de los integrantes de la banda fue el del famoso doctor.
Siguiendo con los conciertos suspendidos. Otro motivo corriente para terminar una gira es la salud… mental. Una de las bandas que se lleva el premio a conciertos cancelados por problemas personales es Van Halen. Este año, y por enésima vez, dejaron a sus seguidores iniciados. Se rumoraba que era el eterno enfrentamiento entre David Lee Roth y Eddie Van Halen, pero al parecer fue la salud de Eddie la que no resistió el trote de una gira. Hay que recordar que el guitarrista sobrevivió a un cáncer y estuvo en rehabilitación por problemas de alcohol.
Hablando de grupos problemáticos, quizás los hermanos Gallagher se llevan todos los premios y las demandas. En el 2002 Oasis canceló varias fechas de su gira alemana luego de que Liam perdiera dos dientes en una pelea de bar en Munich, el chiste les costo 250 mil libras de fianza y una cirugía para rehacer su sonrisa. Como si fuera poco, todos vimos cómo hace un par de semanas un fan canadiense asaltó a Noel causándole algunos moretones y un susto del que aún debe estar reponiéndose.
Coronando la lista de “canceladores profesionales” tenemos, nada más y nada menos, que a Amy Winehouse. Ella es la reina, sólo le tienen que mencionar la palabra gira y se “enferma”.
Los últimos en no verla fueron los franceses, la causa: problemas de salud.
Uno parecido a Amy, pero que le da clases a la nena, es Charly García. Asistir a sus conciertos se volvió como un juego supersticioso donde ronda la incertidumbre y todo el mundo se pregunta ¿llegará Charly? Y si finalmente aparece, está de mal genio o un poco golpeado por el alcohol, en fin, cosas de las celebridades. Hay que aclarar, que cuando tocaba era una bomba. A todo esto hay que agregarle las falsas cancelaciones. No falta el aguafiestas que sale a decir en algún medio que el artista que uno quiere ver, y por el que pago un dinero largo, cancela.
Obviamente, siempre hay intereses oscuros que nos dejan semi-infartados a los del público. No sé, pero uno en América Latina siempre siente que a los artistas les da menos vergüenza cancelar una fecha por aquí que, digamos, una fecha en Tokio. Puede ser paranoia. Pero usualmente las fechas que se cancelan son las que están abajo del río grande.
¿Qué concierto te han cancelado?

www.noticiasentretenimiento.com !!!
Espero que Oasis no cancele esta vez...
Además también reconozco lo difícil que debe ser andar en viajes, no dormir en tu cama, cambios de horarios, etc.
Que fácil es criticar, pero que difícil es ponerse en el lugar de otros.
Saludos.
No sabes publicar algo más profesional ñoño chismoso.
Lastima q solo le volaron 2 dientes
yo tenia boletos para Alejandro Fernandez, pero pues fue el dia q se murio Juan Camilo Mouriño y decidieron pasarlo 10 dias despues
Pero como q asi ya no me gusto y decidi pedir mi reembolso.